miércoles, 14 de noviembre de 2012

LOS CHIBCHAS O MUISCAS



LOS CHIBCHAS O MUISCAS
Origen de la Vida
Una característica muy especial del pueblo Chibcha era su adoración religiosa hacia el agua. En el territorio colombiano existen varias lagunas que esconden en sus entrañas unas historias increíbles. Una de ellas es la Laguna de Iguaque, cuyo nombre ha sido cambiado por los conquistadores por Laguna de San Pedro, debido a la colonización y evangelización de los misioneros españoles, quienes pretendían imponer el credo para erradicar las creencias indígenas. Como cuenta el cronista Fray Pedro Simón en sus Noticias Historiales, cerca del pueblo Iguaque, entre una corona de empinadas sierras, en la tierra muy fría y cubierta de neblinas que a lo largo de todo el año descubrían las cumbres, una mañana apareció la luz y de las aguas de la laguna emergió una mujer muy bella. Esta fue Bachué o Furachogua que en el idioma indígena significa mujer buena (‘fura’ – mujer y lsquo;choque’ – cosa buena). La mujer salió del agua acompañada de la mano por un niño de tres años. Ambos bajaron de la sierra hasta el pueblo y allí construyeron una casa donde vivieron hasta que el muchacho tuvo edad para procrear y casarse.
Bachué, una mujer muy fecunda, en cada parto daba a luz entre cuatro y seis hijos, con los que vino a llenar de gente toda la tierra. Cuando juntos con su esposo envejecieron, llamaron a sus hijos para que les acompañaran. Entraron a la laguna de Iguaque, se convirtieron en dos grandes serpientes (el símbolo de la sabiduría) y se sumergieron en las aguas. Desde entonces, la laguna es sagrada, porque es el lugar de origen mítico en el que confluyen los elementos fundamentales del universo Muisca: el agua, la tierra, la energía del Sol y la diosa fértil que surgió de la laguna para dar el principio a todos los seres humanos. La diosa serpiente, el animal más importante para los Muiscas, simboliza el comienzo y el final de la vida. Es sencillo aunque incomprensible para la mentalidad contemporánea: El agua es el origen de la vida. Por tanto, las lagunas, nacedoras de agua, humedales, ríos y quebradas son origenes de la vida. La vida es sagrada, por tanto el agua es sagrada. Este era el fundamento del mundo Muisca y así ha sobrevivido en pueblos andinos de habla Chibcha.
Las ciencias (Doctrinas y teorías)
Los cultivos dependían directamente del comportamiento del sol (Sua) y de la Luna (Chía). Dividían el año solar en cuatro épocas, delimitadas por los períodos de invierno y verano, que a su vez se subdividían de acuerdo a los cambios lunares. Utilizaron los dedos de las manos para contar y el palmo y el pie fueron sus medidas de longitud.
El tipo del indio chibcha aún se conserva y puede describirse así, talla mediana y robusta, pelo negro y lacio, nariz ancha y corta, ojos pequeños, boca y dientes grandes, pómulos salientes.
La lengua
Idioma. Los Chibchas se expresaban con facilidad y su idioma era rico en matices. No tenían escritura, pero usaban signos y figuras. Desafortunadamente con el tiempo y la extinción sistemática de su raza, tales sistemas de comunicación desaparecieron.
Idioma
El chibchano, muysca cubun o muisk kubun, pertenece a la familia lingüística chibcha que se extendió por varias regiones de Centroamérica y el norte de Suramérica, Idioma chibcha
El idioma (autoglotónimo muyskkubun) es una lengua de la familia lingüística de lenguas chibchas que fue hablada por el pueblo muisca en territorio de la confederación muisca, en la actual República de Colombia, desde el siglo V a. C. hasta el siglo XVIII, cuando Carlos III de España prohibió el uso de lenguas indígenas según Real Cédula, fechada en Madrid a 16 de abril de 1770, para que se desterraran «los diferentes idiomas que se hablan en estos dominios, y solo se hable el castellano».
El idioma es conocido por vocabularios, gramáticas y catecismos, ordenados por Felipe II de España según Real Cédula de 1580, y redactados en el siglo XVII para enseñarlo a los misioneros, y para hacer accesible la enseñanza de la religión católica a los indígenas. Se conservan algunos manuscritos 2 la impresión de la Gramática de Fray. Bernardo de Lugo, de 1619, la recopilación de Ezequiel Uricoechea, de 1871, y versiones fragmentarias de los cronistas del siglo XVI.
La Sociedad
La sociedad muisca en los dominios del Zipa estaba estratificada de la manera más rígida y en forma piramidal. En la cúspide estaba el Zipa, soberano absoluto a quien sus vasallos debían un acatamiento incondicional y ciego. Dada la jerarquía vital que entre los chibchas tenía la estructura religiosa, el segundo estrato debajo del poder omnímodo del Zipa era el compuesto por quienes alcanzaban la encumbrada dignidad de jeques, mohanes o, en palabras más nuestras, sacerdotes. Hasta donde llegan los conocimientos actuales, los chibchas vivieron en un estado de guerra permanente, tanto entre las diversas confederaciones, como contra los agresores extranjeros. En consecuencia, la casta de los guerreros o guechas, tuvo siempre el tercer nivel dentro de la escala con un rango muy elevado y respetable. Es digno de anotarse que tanto los guerreros como los ministros del culto eran castas improductivas, algo que nos recuerda la organización feudal europea. De ahí hacia abajo venían los productores de riqueza, los cuales, por supuesto, sí tributaban. Ellos, los pecheros del reino muisca, eran, en su orden, los artesanos, tejedores, alfareros y orfebres, los mercaderes, los trabajadores de las minas de sal y de esmeraldas y los trabajadores del campo. En la base de la pirámide estaban los esclavos, que eran enemigos vencidos y cautivados en las contiendas. Desde luego, no podemos pasar por alto que a todo lo largo y ancho del reino había caciques de mayor y menor importancia, todos los cuales tributaban al Zipa.
La Familia
La cultura Muisca pertenece a la familia linguistica denominada Chibcha
La familia comúnmente llamada Chibcha a la que pertenece la cultura Muísca pobló principalmente los territorios que hoy comprenden los departamentos de Boyacá y Cundinamarca en la actual Colombia.
Muisca se refiere a una nación de la Cultura Chibcha que formaba la Confederación Muisca. Entre esta familia sobresalieron las tribus de los Muiscas y la de los Taironas por su organización económica, social, política y religiosa. Los Muiscas se ubicaron en la altiplanicie cundiboyacense, situada entre 1.700 y 2.000 m sobre el nivel del mar, que facilitó el trabajo de agricultura y el desplazamiento a través de sus zonas de dominio comercial y militar. Fue la más importante en Colombia por su cultura y población. Las numerosas tribus de esta familia tenían en común su idioma y algunos oficios como la agricultura, la cerámica y el tejido de las mantas
Ubicación geográfica de la cultura muísca
La cultura Muiscas habitó los altiplanos y valles de la cordillera Oriental colombiana, principalmente entre el macizo de Sumapaz y el nevado del Cocuy, a lo largo de los rios Bogota, Suarez y Chicamocha. La zona mas poblada fue la sabana cundiboyacense, entre ellas, Bogota, Nemocon, Ubata, Chiquinquira, Tunja y Sogamoso
El territorio de la Muisca abarcaba una superficie de 46.972 km ² desde el norte de Boyacá Páramo de Sumapaz y el de las cumbres de la Gama oriental Valle de la Magdalena. Que limita el territorio de las tribus Panches y Pijaos.
Bachué: la madre del pueblo Muisca

Origen: Los científicos identifican al grupo "Muisca" como un pueblo que emigro al altiplano cundí boyacense entre 5500 y 1000 aC. Al igual que las demás culturas Pre-Clásicas de América, los muiscas se encontraban en una transición entre nomadismo y sedentarismo. Desde 1500 aC llegaron a la región grupos de tribus con tradiciones agrarias y artesanales En Zipacón hay plena de evidencias de la agricultura y la cerámica de los más antiguos asentamientos de las tierras altas a la fecha 1270 aC. Entre los años 500 aC y 800 aC una segunda oleada de inmigrantes llegó a las tierras altas, que se identifica por la presencia de cerámica multicolor y las obras de la vivienda y la granja. Esos son los grupos que duró hasta la llegada de los conquistadores españoles y dejaron abundantes rastros de su ocupación que se convirtió en objeto de estudios desde el siglo XVI permitiendo la reconstrucción de los hechos históricos pasados.
Leyenda Del Dorado
Era un lugar mítico se suponía que tenía grandes reservas de oro y los conquistadores españoles lo buscaron con gran empeño, atraídos por la idea de un lugar con calles pavimentadas de oro, en donde el preciado metal era algo tan común que se despreciaba. Muchos de ellos murieron en el intento por descubrir la ciudad, ya que las largas expediciones transcurrían por la selva donde el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada encontró por primera vez los muiscas,de los hombres, mezclados con otros rumores, surgió la leyenda de "El Dorado".
Organización social y política de los Muiscas
En la cúspide estaba el Zipa, soberano absoluto a quien sus vasallos debían un acatamiento incondicional y ciego. la jerarquía vital entre los chibchas tenía la estructura religiosa, el segundo era el compuesto por quienes alcanzaban la encumbrada dignidad de jeques, mohanes o sacerdotes vivieron en un estado de guerra permanente entre las diversas confederaciones y los agresores extranjeros. el tercer nivel la casta de los guerreros o guechas con un rango muy elevado y respetable eran castas improductivas, hacia abajo venían los productores de riqueza, los pecheros del reino eran los artesanos, tejedores, alfareros y orfebres, los mercaderes, los trabajadores de las minas de sal y de esmeraldas y los trabajadores del campo. En la base de la pirámide estaban los esclavos, que eran enemigos vencidos y cautivados en las contiendas.
Costumbres y religiosidad
los chibcha no conocieron el vestido solo taparrabos y eran aficionados a los tatuajes, collares y pectorales, orejeras y narigueras. Los jefes indígenas los guerreros más destacados tenían muchas mujeres y muchos esclavos. No eran raros los matrimonios con hermanas o sobrinas y tampoco lo eran los abortos provocados, pues las casadas no querían cargarse de hijos demasiado pronto.
Los chibchas tenían cierta idea de un dios superior, invisible y omnipotente, aunque también daban culto al sol, por su hermosura, a la luna, que consideraban su esposa, y a numerosos dioses subordinados, señores de las lluvias y de los fenómenos de la naturaleza. Tenían memoria de héroes legendarios, que dieron origen a las costumbres y ceremonias.
Sacrificios humanos
Practicaron los sacrificios humanos en un templo dedicado al Sol en los Llanos orientales le inmolaban mojas o niños cuidados con esmero vendidos a los caciques a muy alto precio, los niños desempeñaban en los adoratorios los sagrados oficios y cantaban las divinas alabanzas y al llegar a la pubertad eran sacrificados por los jeques solemnemente. tendían al muchacho sobre una manta rica en el suelo y allí untaban algunas peñas en que daban los primeros rayos del sol. El cuerpo del difunto unas veces lo tenían en una cueva o sepultura, y otros lo dejaban sin sepultura en la cumbre, porque lo comiera el sol y se desenojara en las guerras aprisionaban niños de las naciones enemigas y sacrificados. Cuando los caciques erigían mansiones nuevas, en cada uno de los hoyos excavados para los estantillos de las casas arrojaban una niña porque su sangre daría consistencia a la nueva habitación y auguraba felicidad a los moradores.
Cuando moría algún cacique sepultaban con él sus mujeres y los esclavos predilectos. Inmolaban igualmente papagayos y guacamayos. En homenaje al sol quemaban oro y esmeraldas.
Vestimenta de los chibchas
su sombrero de fieltro de caña es de uso general, para ambos sexos, La vestimenta de los campesinos de nuestro tiempo es como la usada en el s. XVl faldas tableadas en las mujeres, alpargatas y sombrero. de los hombres muchos chibchas no se cubrían el pecho y usaban chircates (mantas), ajustadas a la cintura con chumbes (faja ancha). Del poncho se cree que deriva la ruana (poncho corto).
La guerra (Armas)
Los Chibchas no eran belicosos. Las luchas más frecuentes eran entre el zipa y el zaque, permanentes enemigos. Como armas usaban varas de macanas puntiagudas o con puntas de piedra, dardos, hondas, hachas de piedra y arcos para disparar flechas. Cada soberano tenía su ejército para defenderse, en caso de ataque o guerra declarada.
Religión Muísca
Los sacerdotes se formaban desde la infancia y eran los responsables de dirigir las principales ceremonias religiosas. La religión muisca incluía sacrificios humanos donde cada familia debía ofrecer un hijo a los sacerdotes para su sacrificio a los dioses, lo que constituía un honor para la familia y para la víctima. Los muiscas o confederación chibcha rendían culto al sol al igual que muchas culturas del mundo
“Las lagunas eran los principales santuarios de los Muiscas, que hablaban chibcha, eran la residencia de una sublime divinidad que veían en ellos una providencia llena de encantos y misterios. Allí rendían los más ricos y cariñosos tributos, al son de alegres músicas y en el frenesí de sus danzas, pececillos de oro, finas esmeraldas, tunjos y dijes eran arrojadas en sus orillas”.
Poder Social
La sociedad muisca en los dominios del Zipa estaba estratificada de la manera más rígida y en forma piramidal. En la cúspide estaba el Zipa, soberano absoluto a quien sus vasallos debían un acatamiento incondicional y ciego. Dada la jerarquía vital que entre los chibchas tenía la estructura religiosa, el segundo estrato debajo del poder omnímodo del Zipa era el compuesto por quienes alcanzaban la encumbrada dignidad de jeques, mohanes o, en palabras más nuestras, sacerdotes. Hasta donde llegan los conocimientos actuales, los chibchas vivieron en un estado de guerra permanente, tanto entre las diversas confederaciones, como contra los agresores extranjeros. En consecuencia, la casta de los guerreros o guechas, tuvo siempre el tercer nivel dentro de la escala con un rango muy elevado y respetable.
Creencias y costumbres. Para sus ceremonias religiosas se dirigían a los templos o lagunas. Allí ofrecían a sus deidades esmeraldas y objetos de oro y barro cocido. Sacerdotes o jeques y caciques, antes de entrar en ejercicio de sus funciones, cumplían con ritos de purificación.
La vivienda. (La casa)
Tanto templos como habitaciones eran construidos de madera, bahareque, bejucos y paja, sin contar para nada con la piedra o el ladrillo. Las casas eran de formas cuadradas o redondas y generalmente estaban cercadas. Remataban en techo cónico y contaban con puertas y ventanas pequeñas. Los zipas y los zaques construían viviendas más cómodas y vistosas.
Pesca y caza. Pescaban en las lagunas; cazaban venados, armadillos y dantas; domesticaron los conejos y los pavos.
Organización Política - Administrativa
El pueblo Muisca se organizó en una Confederación que es la unión de Estados, que mantiene su propia soberanía en el mayor órgano político. La Confederación no era un reino, ya que no había monarca absoluto, tampoco era un imperio, porque no dominan otros grupos étnicos o pueblos. En consecuencia, fue uno de los más grandes y mejor organizados confederaciones de tribus en el continente.
Cada tribu dentro de la confederación fue gobernado por su jefe o cacique. La tribu tiene su autonomía y que era una celda de la confederación. La mayor parte de las tribus pertenecientes a la misma etnia Muisca, que comparten la misma lengua y la cultura y en relación a través del comercio. Que unidos en la cara de un enemigo común y por esta razón el ejército es la plena responsabilidad del Zipa o Zaque. El ejército se hizo por la güeches, el honor tradicional de los antiguos guerreros Muisca personas.
El pueblo Muisca, de hecho, se organizó en dos confederaciones. La confederación del sur, encabezada por el Zipa, tenía su capital en Bacatá (hoy Bogotá). Esta política incluye el sur de la mayor parte de la población Muisca y celebró mayor poder económico. La confederación del norte estaba gobernada por el Zaque, y tuvo su capital en Hunza, hoy Tunja. Aunque ambos había confederaciones comunes y afinidades de las relaciones políticas y pertenecían a la misma nación, todavía hay rivalidades entre ellos. Entre las confederaciones hay cuatro jefaturas: Bacatá, Hunza, Duitama y Sogamoso. El cacicazgo estuvo integrado por las localidades. [2] Las tribus se dividieron en Capitanías (gobernada por un Capitán y existen dos tipos: Gran Capitanía (sybyn) y Menores de Capitanía (uta). El estado de Capitán fue heredado por línea materna.
Los productos de la agricultura, minería, tejidos y cerámica, cubrían el consumo y les permitía algún excedente para sus intercambios. Realizaban ferias o mercados en cada pueblo semanalmente. Como mercaderes practicaron el intercambio mercantil entre sus tierras frías y las de los llanos cálidos. Esto lo hacían a través de caravanas por sus caminos, algunos empedrados y con puentes colgantes, o por medio de trochas que les permitían llegar a sus clientes. Concurrían a Ráquira para el comercio de cerámica, a Zipaquirá para la sal, a Muzo y Somondoco para las esmeraldas, etc. Las cuentas las llevaban nudos en hebras de algodón o con montoncitos de granos. Se concentraban para sus mercados en Funza, Tocancipá y Turmequé. Intercambiaron, a través del sistema de trueque, la sal y a cambio recibían oro o piedras preciosas. El algodón lo obtenía también por intercambio y con él elaboraban ruanas o ponchos, que tejían y decoraban con estilo y colorido particular. Lograron desarrollar una industria textil de gran aceptación. Para comunicarse de lejos usaban los gritos. El transporte terrestre de carga lo hacían a sus espaldas. Para el transporte fluvial usaban canoas hechas de troncos ahuecados con fuego y hachas de piedra.
Cultura (El trabajo y la tierra)
Los chibchas o muiscas constituían y constituyen una sociedad agrocerámica y manufacturera perteneciente a la región andina del norte de Suramérica. La manera de organización política ya descrita los hacía una unidad cultural compacta y disciplinada. Los aportes de los muiscas a la identidad nacional colombiana hoy son incuestionables, más aún porque la Confederación chibcha no era otra cosa que la máxima representación político-organizativa de una cultura y una familia lingüística mayor. El estudio de la cultura muisca es motivo de permanente investigación y ello contribuye en parte a entender la identidad del colombiano.
Las industrias
Orfebrería Muísca
Los muiscos elaboraron piezas en oro utilizando la técnica de la tumbaga, que consistió en la utilización de una mayor proporción de cobre en la aleación del oro. Trabajaron el oro por el sistema de martillado de láminas de delgadas, con aplicaciones de motivos hechos con alambre; también utilizaron el sistema de moldes como el de cera perdida. Los tunjos no se caracterizaban por su belleza. Parece que eran representaciones de los personajes sobresalientes (deidades o gobernantes), destacándose la incidencia de figuras femeninas. Los muiscas utilizaron el dorado por oxidación, para darle a la tumbaga la apariencia de oro fino. Según los cronistas, los indígenas usaban el zumo de una planta para lavar la tumbaga, luego la ponían al fuego, de modo, que el cobre se oxidaba, produciendo una película de óxido de cobre. Este óxido era limpiado y la superficie quedaba recubierta de una capa delgada de oro. Esta técnica fue utilizada por los muiscas para engañar a los españoles cuando tuvieron preso a Sagipa, el último Zipa, por el cual pedían un rescate en oro. Cuando la baja calidad del oro fue descubierta por Quesada, recayó su furia sobre el zipa.
Cerámica Muísca
Tenían centros dedicados al trabajo de las cerámicas -alfarerías como Tocancipá, Tinjacá, Ráquira, Tunja y Soacha. Hicieron vasijas para las ofrendas en los templos, figuras antropomorfas que simbolizaban sus deidades tutelares y personajes principales y grandes vasijas para el intercambio comercial. Elaboraron su cerámica modelando directamente el barro, o por medio de rollos de arcilla en espiral. La decoración utilizada fue la pintura roja y blanca en varias tonalidades.Estos colores los obtenían de óxidos minerales. Algunas vasijas fueron adornadas con aplicaciones de pastillaje y con incisiones, técnica con la que realizaron diseños antropomorfos y geométricos. La decoración de la alfarería era pobre, salvo cuando el diseño tenía una simbolización mágico-religiosa con culebras y figuras humanas.
Textilería Muísca
Esta industria fue de gran significado en los altiplanos fríos de Cundinamarca y Boyacá. El Cronista Fray Pedro Simón, refiere que los muiscas usaban mantas coloradas en señal de luto. Los indios de Lenguazaque las usaban de diversos colores y los cortesanos de Tunja muy ricas y decoradas; los sugamoxis envolvían los cadáveres de sus antepasados en mantas de algodón. En estas mantas pintaron una gran variedad de motivos geométricos, al parecer de carácter simbólico.Gracias a las exploraciones realizadas por Eliécer Silva Celis, se sabe que las coberturas de las momias eran telas de algodón, mallas de fique y pieles de animales. La industria del tejido tenia para los indios una importancia extraordinaria; todos los acontecimientos de la vida los festejaban con regalos de mantas. Para decorarles usaban como colorantes numerosas plantas. También utilizaron los colorantes de origen mineral o especie de barro a base de tierras de colores.
Organización económica:
Cultivaban la tierra con instrumentos rudimentarios. Cultivaron la patata, el maíz (con el que hacían bollos), la papa, los porotos, el zapallo, el tomate y el tabaco, cuyas hojas fumaban. Como alimento de origen animal, comían carne de venado. El artículo más importante para ellos era la sal, pues les servía para el intercambio. Fabricaban la chicha (bebida embriagante), con el maíz cocido fermentado. Tejían mantas de algodón. Sabían laminar y alear los metales. Utilizaban el polvo de oro que obtenían del río Magdalena, para elaborar pendientes, anillos, pectorales, narigueras, etc. Fue el único pueblo de América que utilizó la moneda de oro en forma de disco.

Comercio y comunicaciones
Los productos de la agricultura, minería, tejidos y cerámica, cubrían el consumo y les permitía algún excedente para sus intercambios. Realizaban ferias o mercados en cada pueblo semanalmente. Como mercaderes practicaron el intercambio mercantil entre sus tierras frías y las de los llanos cálidos. Esto lo hacían a través de caravanas por sus caminos, algunos empedrados y con puentes colgantes, o por medio de trochas que les permitían llegar a sus clientes. Concurrían a Ráquira para el comercio de cerámica, a Zipaquirá para la sal, a Muzo y Somondoco para las esmeraldas, etc. Las cuentas las llevaban nudos en hebras de algodón o con montoncitos de granos. Se concentraban para sus mercados en Funza, Tocancipá y Turmequé. Intercambiaron, a través del sistema de trueque, la sal y a cambio recibían oro o piedras preciosas. El algodón lo obtenía también por intercambio y con él elaboraban ruanas o ponchos, que tejían y decoraban con estilo y colorido particular. Lograron desarrollar una industria textil de gran aceptación. Para comunicarse de lejos usaban los gritos. El transporte terrestre de carga lo hacían a sus espaldas. Para el transporte fluvial usaban canoas hechas de troncos ahuecados con fuego y hachas de piedra.
Agricultura. La agricultura fue actividad absorbente para los Chibchas y llegaron a ser expertos en ella. Tuvieron importantes conocimientos sobre los ciclos de la lluvia, los cambios de la luna y el cuidado de los cultivos Del maíz obtenían los más variados alimentos como la mazamorra, los bollos, la arepa y mediante el proceso de fermentación, la chicha. Cultivaron la papa, la yuca, la arracacha, los frijoles, los tomates, las auyamas, la calabaza y consumieron los frutos provenientes de los climas cálidos como la papaya, el aguacate, las guayabas, la chirimoya y la guama. El ají les sirvió como condimento y la coca para calmar el hambre. Con el tabaco se distraían y mataban los ratos de ocio. Además la coca y el tabaco fueron imprescindibles en las prácticas religiosas y de magia. Para curar las enfermedades contaron con las más variadas especies vegetales. Aún hoy los indios conocen como nadie las propiedades curativas de las hierbas y a ellas apelan antes que a productos farmacéuticos. Para mejorar la producción se valían de canales de regadío y de terrazas elaboradas con piedra y tierra. El algodón, materia prima de una de sus industrias principales lo canjeaban por sal, esmeraldas, oro y mantas con los vecinos de las tierras cálidas. La carne la obtenían de venados, peces, aves, conejos, armadillos, curíes, etc.
Minería. Explotaron minas de sal en Zipaquirá, Nemocón y Chita. La sal era canjeada por oro, piedras preciosas y tejidos como elemento insustituible, por las tribus más apartadas. Para formar panes o bloques, le evaporaban el agua en recipientes de barro que luego rompían. Las esmeraldas de Muzo y de Somondoco eran muy valiosas. El carbón para preparar los alimentos y evaporar la sal lo extraían en Sogamoso, Tópaga y Gámeza. Fueron orfebres notables, aunque el oro tenían que traerlo de otros lugares lejanos.
Tejidos. El clima frío obligó a los Muiscas a perfeccionar las técnicas del tejido. Las mujeres, hilaban el algodón y decoraban los tejidos con refinado gusto. El vestido consistía en una especie de túnica o una manta atada por las puntas en el hombro, fabricadas con telas gruesas de algodón y adornadas con rayas de colores (Figura 1). Los personajes principales vestían mantas más finas de distintos colores, estampadas con tintas de origen vegetal y mineral, para lo cual utilizaban rodillos y sellos de cerámica. Con ellas también amortajaban a los muertos. No utilizaban calzado. Utilizaban en la cabeza gorros de algodón o plumas vistosas de aves. No acostumbraban a cortarse los cabellos. Se pintaban con diferentes colores como el azul que obtenían del añil y el amarillo rojizo del achiote. Como joyas usaban aretes, collares, pectorales, brazaletes hechos de oro o con piedras de colores y huesos.
Cerámica. El continuo manejo de la arcilla hizo de ellos alfareros o ceramistas maestros. En sus tumbas se ha descubierto además husos para hilar, rodillos para imprimir los tejidos, instrumentos musicales, adornos, figuras y vasijas. Mezclaban barro de diferentes colores con el objeto de lograr efectos llamativos. Para moler el maíz usaban morteros y manos de piedra, alisadores de piedra para pulir la cerámica y agujas de hueso para coser. Para los jefes moldeaban banquillos de piedra y los demás se acomodaban en cuclillas, no usaban asientos.
Orfebrería. Entre la orfebrería muisca sobresalen los tunjos, pequeñas figuras humanas de una pieza en lámina delgada, en forma triangular, hechas en la técnica de la cera perdida. En los cementerios y santuarios indígenas se han encontrado muestras de estas piezas, como patenas, instrumentos musicales, vasijas y los tunjos o ídolos de oro.
LA EDUCACIÓN CHIBCHA:
La educación que los chibchas daban a sus hijos consistía en la transmisión de sus ideas supersticiosas, en hacerlos fuertes para el transporte de cargas sobre sus espaldas; capacitarlos en el arte de los tejidos, en las faenas del campo y el manejo de las armas. Se preocupaban por hacer de ellos expertos cazadores y agiles nadadores, su prioridad era enseñarles a ser honestos y obedientes; como no hurtar, no mentir y no hacer el mal a nadie. Ciertas faltas como la desobediencia, la mentira y el hurto eran castigadas con severidad. Los niños generalmente permanecían al cuidado de la madre has los doce años de edad, a esa edad eran  adiestrados  por sus padres para aprender el arte de la caza, y el manejo de  las herramientas. Los herederos del  Zipa eran internados y educados en un templo durante la niñez y la adolescencia; allí estaban sometidos a varias prohibiciones como la de ver al sol y comer sal. Los jóvenes destinados al sacerdocio entraban a los doce años de edad a una especie de seminario llamado cuca, donde estaban sujetos a una disciplina rigurosa y a una abstinencia especial, pues solo tomaban un ligero alimento al día; allí aprendían las ceremonias del culto, el uso de algunas hierbas para curar enfermedades, el arte de los encantamientos, escribir y hablar diferentes lenguas  y conocimientos científicos de astronomía. Podemos sin duda afirmar que los chibchas eran una cultura pequeña pero muy bien organizada, su sistema político, económico y religioso estaba muy bien distribuido, por tanto era una cultura que estaba evolucionando significativamente, lo cual era reflejado en el potencial mas poderoso que tiene una civilización para delegar su sus conocimientos y sabiduría y empezar ha ser llamada una cultura. La cual es la educación, el patrimonio más valioso de una cultura. La sociedad obrera estaba representada por los cazadores, expertos en herramientas para la cacería y ágiles nadadores. Los cuales delegaban su arte a su descendencia y estos sucesivamente a sus hijos. La sociedad de artesanas estaba representada por las mujeres, dedicadas al arte de la costura y las artesanías en barro, las cuales enseñaban este oficio a sus hijas.

La escultura, artes populares
Arquitectura Chibcha
Los muiscas construían sus casas utilizando como principal material la caña y el barro para hacer las tapias llamadas bahareque. Las casas comunes eran de dos formas: unas cónicas y otras rectangulares. Las primeras consistían en una pared en círculo hecho de palos enterrados como pilares más fuertes sobre los cuales se sostenía de lado y lado un doble entre tejido de cañas cuyo intersticio era tupido de barro. El techo era cónico y cubierto de pajas aseguradas sobre varas la profusión de tales construcciones en forma cónica en la sabana de Bogotá, dio origen a que Gonzalo Jiménez de Quezada le diera a esta altiplanicie el nombre de Valles de los Alcázares. Las construcciones rectangulares consistían en paredes paralelas también de bahareque, como las anteriores, con techo en dos alas en forma rectangular.Tanto las construcciones cónicas como las rectangulares tenían puertas y ventanas pequeñas. En el interior el moblaje era sencillo y consistía principalmente en camas hechas también de cañas, llamadas barbacoas, sobre las cuales se tendía gran profusión de mantas; los asientos eran escasos pues los indígenas solían descansar en cuclillas en el suelo. Además de las casas comunes existían otras dos clases de construcciones: una para los señores principales, probablemente jefe de tribu y de clan, y otras para los jefes de las confederaciones chibchas, como los Zaque y los Zipas.


Bibliografía.-

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